Andrés Millán encontró en el yeso alabastrino del Bajo Aragón mucho más que un material con el que trabajar. Encontró una forma de entender la artesanía, en la que los conocimientos ancestrales se combinan con la investigación, la innovación y el respeto por el entorno.
Desde Albalate del Arzobispo elabora, siguiendo una fórmula propia, unos yesos de blancos casi imposibles y matices infinitos que han conquistado a arquitectos e interioristas dentro y fuera de España. Sus creaciones forman parte de viviendas y espacios singulares desde Ibiza hasta Francia. Pero Andrés no se conforma con trabajar este material. También investiga sus posibilidades junto a universidades y entidades científicas, convencido de que conocer y experimentar es la mejor manera de asegurar el futuro de un producto tan ligado a la identidad de Aragón.